Ron Crossland nos explica que el cerebro humano tiene influencia en el pensamiento estratégico porque está estructurado para hacer constantement cuatro preguntas. La pregunta #1 es, "¿Quién soy?", "¿qué papel desempeño?", "¿qué estoy haciendo?", "¿quién soy en este momento?
La pregunta #2 que el cerebro se hace constantemente es, "¿Qué me está pasando ahora?".
La pregunta #3 que el cerebro se hace es, "¿Qué me ha ocurrido en el pasado?". Esta pregunta se remonta a eventos que ocurrieron hace 20 - 50 años.
La pregunta #4 que el cerebro se constantemente es, "¿Qué va a pasarme en el futuro?". "Estas cuatro preguntas conforman lo que los neurocientíficos llaman una historia coherente de vida", nos dice Ron Crossland. Estas preguntas también son fundamentales para toda metodología de pensamiento estratégico.
Ron Crossland describe el proceso de pensamiento estratégico como "forjar recuerdos del futuro". Mientras más nos concentramos en los recuerdos del futuro, más vívidos e indelebles se hacen. "Cada vez que pensamos en el pasado lo recreamos y cada vez se modifica un poco", nos dice Ron Crossland.
Existen dos ideas clave del pensamiento estratégico. La primera idea clave del pensamiento estratégico es la visión o el destino. "La visión es el sitio hasta dónde queremos llegar y la empresa en la que queremos convertirnos", nos dice Ron Crossland. "La Visión es la búsqueda de sentido". ¿Porqué estamos eligiendo ir allá en lugar de venir acá?, ¿cuál es el sentido detrás de ello?
La segunda idea clave del pensamiento estratégico estrategia, que incluye las metas, los objetivos, las rutas que seguimos para llegar hasta ahí. "La estrategia es la búsqueda de la ventaja", añade Ron Crossland. ¿Cuál es la mejor forma de llegar de aquí hasta allá?
Quienes pierden la capacidad de formar recuerdos o no pueden pensar en el futuro, pierden la historia coherente de quiénes son como personas o como grupo. Ron Crossland nos dice que hay cuatro cosas que erosionan el pensamiento estratégico y los recuerdos del futuro. La primera cosa que erosiona el pensamiento estratégico es el exceso de optimismo, donde esperamos que los éxitos del pasado continúen, nos confiamos en exceso y pensamos que lo que hacemos es la única forma de hacer las cosas.
La segunda de las cuatro cosas que erosionan el pensamiento estratégico es la falta de optimismo. Esto ocurre cuando nuestro proceso de pensamientose enfoca en cómo minimizar pérdidas, cómo evitar cometer errores. En consecuencia, no pensamos en grande. Para superar la falta de optimismo, Ron Crossland dice que hay que intentar hacer algo que no se haya puesto en práctica antes.
La tercera cosa que erosiona el pensamiento estratégico es la tendencia a la confirmación. Consiste en que, en lo tocante a ciertas formas de ver el futuro o a ciertas creencias, confiamos tanto en tener la razón que no escuchamos ningún argumento que nos contradiga. Para superarla, Ron Crossland recomienda a los líderes que "Siempre tengan puntos de vista alternos, de muchas fuentes distintas, una diversidad de perspectivas de su negocio". Los líderes deben buscar personas (por ej., la mesa directiva, su contador, un amigo) que conozcan su empresa, pero que no trabajen en ella, - para evaluar sus planes y dar un punto de vista independiente.
La cuarta cosa que erosiona el pensamiento estratégico es seguir al rebaño. "Esto no es pensamiento estratégico, sino copiar el pensamiento estratégico de otros", nos advierte Ron Crossland. Las razones para ello incluyen el ser muy perezoso, carecer de confianza o falta de tiempo. Lo que está en juego al seguir al rebaño es la innovación, las nuevas oportunidades y afecta la motivación que proviene de seguir sus propios sueños. "No lo hagan", dice Crossland. "Siempre deben buscar su propia forma de avanzar".
"Cuando estamos convencidos de tener la razón, buscamos información que nos confirme tener la razón a una tasa del doble o triple de la información que demuestre que nos equivocamos. El no tener la mente abierta afecta al pensamiento estratégico". - Ron Crossland